{"id":3386,"date":"2026-04-24T02:48:48","date_gmt":"2026-04-24T02:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/qrrevista.com\/?p=3386"},"modified":"2026-04-24T02:48:51","modified_gmt":"2026-04-24T02:48:51","slug":"trabajo-de-cuidados-en-peru-mujeres-bajo-una-carga-invisible-oit-chile-espana-mexico-colombia-argentina-ecuador-bolivia-paraguay-uruguay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qrrevista.com\/es\/trabajo-de-cuidados-en-peru-mujeres-bajo-una-carga-invisible-oit-chile-espana-mexico-colombia-argentina-ecuador-bolivia-paraguay-uruguay\/","title":{"rendered":"Trabajo de cuidados en Per\u00fa: Mujeres bajo una carga invisible"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Per\u00fa, m\u00e1s de 5 millones de personas se dedican al trabajo de cuidados, ya sea atendiendo a ni\u00f1os, adultos mayores o personas con discapacidad. Sin embargo, detr\u00e1s de esta cifra hay una realidad que suele pasar desapercibida: m\u00e1s de <strong>3.1 millones<\/strong> realizan estas labores sin recibir remuneraci\u00f3n, y la gran mayor\u00eda son mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con el estudio de caracterizaci\u00f3n de la <a href=\"https:\/\/www.ilo.org\/es\">Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo<\/a> (OIT) 2025, un tercio de las mujeres mayores de 18 a\u00f1os dedica su tiempo completo al cuidado, mientras que apenas el<strong> 7% de los hombres<\/strong> lo hace. Esta diferencia refleja una brecha de g\u00e9nero que no solo limita la autonom\u00eda econ\u00f3mica femenina, sino que tambi\u00e9n impacta en su bienestar emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andrea \u00c1lvarez Tapia, directora de la <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/parada__f\/\">ONG Parada F.<\/a>, advierte que cuando el cuidado recae \u00fanicamente en las mujeres, se convierte en una carga invisible y permanente: <em>\u201cNo se trata solo de horas invertidas, sino de una responsabilidad continua, sin pausas ni desconexi\u00f3n posible, que termina agotando tanto f\u00edsica como emocionalmente\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>Encuesta Nacional de Uso del Tiempo<\/strong> (ENUT 2024) confirma esta desigualdad. Mientras las mujeres destinan m\u00e1s de cinco horas diarias al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados, los hombres apenas superan las dos. En la primera infancia, la diferencia se multiplica, y ellas llegan a cuadruplicar la carga. Adem\u00e1s, las mujeres dedican el 20% de su d\u00eda al trabajo no remunerado, frente al 6,6% de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impacto es claro: estr\u00e9s, fatiga cr\u00f3nica, falta de descanso y sensaci\u00f3n de sobre exigencia. La sobrecarga sostenida sin redes de apoyo afecta directamente la salud mental y la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Instituto de Estudios Peruanos (2023) a\u00f1ade otro dato revelador: el 68% de los hogares en el pa\u00eds tiene al menos una persona que requiere cuidados. Esto convierte al trabajo de cuidados en una responsabilidad cotidiana y estructural, que muchas veces se normaliza, pero que sigue siendo invisible en t\u00e9rminos de reconocimiento social y econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Visibilizar esta realidad es clave para abrir el debate sobre la redistribuci\u00f3n de las tareas de cuidado, la igualdad de g\u00e9nero y la necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas que reconozcan y valoren este trabajo esencial para la sociedad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Per\u00fa, m\u00e1s de 5 millones de personas se dedican al trabajo de cuidados, ya sea atendiendo a ni\u00f1os, adultos mayores o personas con discapacidad. Sin embargo, detr\u00e1s de esta cifra hay una realidad que suele pasar desapercibida: m\u00e1s de 3.1 millones realizan estas labores sin recibir remuneraci\u00f3n, y la gran mayor\u00eda son mujeres. 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