El verano continúa con altas temperaturas, más actividad al aire libre y cambios de rutina que pueden complicar la alimentación saludable. Pero, ¡no todo es sacrificio! Cuidar tu salud en verano es más fácil de lo que parece: se trata de hábitos simples, sostenibles y deliciosos que te permiten disfrutar sin culpa ni privaciones extremas.
La nutricionista Silvia Sáenz, líder de Nutrición Estratégica en Mondelēz International, comparte recomendaciones prácticas para una alimentación equilibrada en temporada de calor.
- Hidratación: Tu mejor aliada contra el calor
En verano, el cuerpo pierde más líquidos por sudor, y muchas veces confundimos sed con hambre. Silvia Sáenz enfatiza: “Hidratación es prioridad”. Bebe agua constantemente y complementa con alimentos ricos en agua como frutas y verduras frescas (sandía, melón, pepino, tomate, naranjas). Estos no solo refrescan y regulan la temperatura corporal, sino que aportan electrolitos naturales para evitar fatiga y deshidratación.
- Elige snacks que nutran y sacian
El calor y el aumento de actividad física disparan el consumo de snacks en verano. La experta recomienda optar por opciones con valor nutricional y saciedad: yogures, gelatinas, galletas altas en fibra o frutos secos. Estos mantienen la energía sin picos de azúcar y ayudan a controlar antojos. Evita ultraprocesados pesados: un snack saludable bien elegido previene el hambre extrema y apoya tu bienestar en verano.
- Planifica tus comidas para “NO” perder el control
Los cambios de horario (viajes, playa, salidas) desordenan las comidas. La solución: preparar snacks saludables listos para llevar (frutas cortadas, vegetales en palitos, un yogur portable). Un snack planificado evita decisiones impulsivas y mantiene el equilibrio sin esfuerzo.
Consejo práctico: Arma una lonchera veraniega con opciones frescas y nutritivas para días de calor intenso.
- Practica el mindful snacking: Come con conciencia
El snackeo consciente (mindful snacking) es la tendencia que promueve Silvia Sáenz: elige porciones adecuadas, come despacio, saborea cada bocado con todos los sentidos y reconoce las señales de saciedad del cuerpo. Así disfrutas sin excesos y transformas el acto de comer en un momento placentero.
“Mantener una alimentación saludable en verano no significa privarte de ciertos alimentos, sino comer de forma más consciente. Escuchar al cuerpo, hidratarse correctamente y elegir snacks adecuados permite disfrutar esta etapa sin descuidar la salud”, concluye la especialista.




