(Foto: Difusión)

El envejecimiento de la piel no depende solo de la edad: estos hábitos también influyen

La edad no es el único factor que deja huella en la piel. La contaminación, la radiación solar, los cambios de temperatura e incluso el ritmo acelerado de la vida diaria también influyen en su apariencia. De hecho, según la Academia Española de Dermatología, hasta el 80% del envejecimiento visible estaría relacionado con factores externos. En ese contexto, una rutina de cuidado que combine limpieza, hidratación, protección solar y un secado delicado puede marcar la diferencia para mantener la piel saludable y proteger su barrera natural.

Piel preparada: cuidado frente a los factores externos
Preparar la piel diariamente ayuda a mantenerla tersa, confortable y mejor protegida frente a las exigencias del entorno. Para lograrlo, se pueden incorporar algunos pasos sencillos en la rutina: 

  1. Lavar el rostro con un jabón facial suave, adecuado para cada tipo de piel, y agua tibia. 
  2. Realizar un secado con elementos limpios, como toallas de papel, y de manera delicada con pequeños toques. Es importante no emplear la misma toalla que se tiene para el cuerpo, pues esta puedeacumular las bacterias y células muertas que posteriormente pueden favorecer la aparición de acné.
  3. Aplicar protector solar de amplio espectro en rostro y cuello, incluso en días nublados o cuando no se use maquillaje. Este hábito ayuda a proteger frente a la exposición diaria a rayos UVA y UVB, asociados con quemaduras solares, daño acumulado y signos visibles de envejecimiento prematuro. 
  4. Durante el día, para controlar el brillo o retirar exceso de grasa sin agredir la piel, se sugiere presionar suavemente un pañuelo de papel sobre zonas como frente, nariz y mentón, siempre a toques y sin frotar. Esto puede ayudar a reducir el taponamiento de poros que causa la aparición de granos y espinillas. 
  5. Una vez terminada la jornada, es importante realizar una limpieza y usar un desmaquillante o un limpiador facial y complementar con un lavado suave. Al igual que en la mañana, el secado debe hacerse con delicadeza, mediante pequeños toques e idealmente con una toalla de papel o un implemento exclusivo para el rostro. Para cerrar, se puede aplicar una crema o sérum hidratante que ayude a mantener la barrera de la piel y aporte confort durante la noche.

Degy Gonzalez, marketing manager para Latam de Kleenex resalta la importancia de la calidad de los productos utilizados: “En las rutinas faciales, la higiene y la suavidad son tan importantes como los productos que se aplican sobre la piel. Usar una toalla de papel Kleenex Beauty en momentos como el secado del rostro o el retiro de excesos ayuda a evitar la fricción innecesaria y reduce el contacto con residuos que pueden acumularse en otras superficies.”

Al seguir estos consejos, es cuestión de poco tiempo para comenzar a ver una piel mucho más radiante y de apariencia juvenil, lo cual contribuirá a una mayor autoestima y sensación de amor propio. 

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