La inteligencia artificial dejó de ser una promesa a futuro para convertirse en el motor central de la transformación digital empresarial. Así lo revela el primer Modernization Report global publicado por Kyndryl, el proveedor multinacional de servicios tecnológicos de misión crítica.
El estudio, desarrollado a partir de las respuestas de 2.000 líderes empresariales y de TI en cinco continentes y 12 industrias, concluye que la modernización de sistemas ya no implica una simple actualización de herramientas, sino una orquestación estratégica de todo el negocio.
“La IA está generando nuevas posibilidades y elevando las expectativas sobre los resultados de negocio que la tecnología debe ofrecer. La modernización consiste en prepararse para lo que viene”, destacó Martin Schroeter, Chairman y CEO de Kyndryl.
La Inteligencia Artificial: el gran motor de la infraestructura
Según el informe, la necesidad de integrar la inteligencia artificial hoy supera prioridades tradicionales como la reducción de costos o el reemplazo de sistemas heredados. La IA se ha posicionado como:
- El principal impulsor del incremento en el uso de mainframes y edge computing.
- El segundo factor clave en la expansión de servicios SaaS y nubes privadas.
- La razón prioritaria por la cual las empresas modernizan sus redes y portafolios de aplicaciones.
De hecho, la totalidad de las organizaciones que operan con sistemas mainframe confirmó que tiene planes para implementar soluciones de IA en dichas plataformas.
IA agéntica: la clave para destrabar los procesos retrasados
A pesar de los avances, casi la mitad de las empresas encuestadas admite estar retrasada respecto a sus metas de modernización. Entre los principales obstáculos destacan la falta de documentación (una de cada cuatro empresas tiene aplicaciones sin documentar) y el desconocimiento de las dependencias de sus sistemas (solo el 9% asegura comprenderlas por completo).
Para superar estos cuellos de botella, surge la IA agéntica, capaz de planificar y ejecutar tareas de forma autónoma. El 10% de las empresas ya utiliza esta tecnología en entornos de producción para labores complejas como la conversión de código, la generación de documentación y el mapeo de dependencias. Los resultados son evidentes: el 67% de los primeros adoptantes afirma estar al día o adelantado en sus objetivos.
Tres tendencias estratégicas que marcan el entorno tecnológico
El reporte de Kyndryl identifica tres cambios fundamentales que están transformando la gestión tecnológica empresarial:
- Decisión de directorio, no solo de TI: La modernización involucra ahora a múltiples actores, desde la alta dirección (CIO, CTO y directorio) hasta las áreas financieras y de cumplimiento normativo.
- Soberanía digital y geopolítica: El 63% de las empresas prevé incrementar el uso de nubes soberanas. Factores normativos, de gobernanza y localización geográfica pesan tanto como el rendimiento o el costo.
- Ecosistemas híbridos y complejos: La idea de consolidar todo en un único entorno ha quedado descartada. Las aplicaciones críticas hoy se distribuyen de forma equilibrada entre nube pública, nube privada, mainframes y servidores locales (on-premises).
¿Qué deben hacer las empresas ante este panorama?
El estudio de Kyndryl deja una lección clara: la modernización digital ya no es un proyecto de una sola área, sino una estrategia transversal. Para no quedar rezagados frente a la aceleración de la IA, los especialistas recomiendan a los líderes de tecnología enfocar sus esfuerzos en tres acciones inmediatas:
- Auditar y documentar: Identificar las dependencias y aplicaciones críticas que hoy funcionan sin manuales ni registros claros.
- Probar herramientas de IA agéntica: Implementar pilotos en tareas operativas intensivas (como conversión de código y mapeo) para liberar tiempo del equipo técnico.
- Reforzar la ciberresiliencia: Garantizar que los entornos híbridos —entre nube y servidores locales— cuenten con protocolos de seguridad preparados para amenazas impulsadas por Inteligencia Artificial.




