Proteger los destinos emblemáticos, generar empleo de calidad y cuidar la cultura local. Ese es el norte hacia el que apunta el sector turismo en el Perú, en un esfuerzo articulado que busca responder a los nuevos desafíos globales y transformar la riqueza natural del país en experiencias de alto valor para los visitantes.
Durante el encuentro El turismo que queremos: un encuentro sobre turismo sostenible y Patrimonio Mundial en el Perú, organizado con el acompañamiento de la UNESCO, autoridades, especialistas y jóvenes estudiantes debatieron sobre las claves para construir un modelo turístico inclusivo, competitivo y responsable con el medio ambiente.
Proteger el patrimonio y activar la economía local
El titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Rogers Valencia, enfatizó que el crecimiento del sector no puede darse a costa del deterioro ambiental o cultural. Por el contrario, la clave reside en balancear la conservación con el desarrollo económico de las comunidades locales.
El turismo que queremos es un turismo que proteja, que genere empleo, que cuide el destino y que motive a los visitantes a conocer y participar de la cultura local”, destacó el ministro durante su intervención.
Para lograrlo, se impulsa un trabajo multisectorial centrado en cuatro pilares estratégicos:
- Puesta en valor del patrimonio: Rescatar sitios históricos y reservas naturales sin vulnerar su equilibrio ecológico.
- Conectividad e infraestructura: Mejorar el acceso a los destinos emergentes en las distintas regiones del país.
- Servicios de calidad: Garantizar que la atención en hotelería, gastronomía y guiado cumpla con estándares internacionales.
- Identidad cultural: Promover las tradiciones, la música y la gastronomía regional como parte esencial de la experiencia del viajero.
Hoja de Ruta al 2030: el salto hacia la economía circular
Uno de los principales hitos normativos que marca esta transición es la aprobación de la Hoja de Ruta de Economía Circular en el Sector Turismo al 2030.
Este instrumento estratégico orienta a las empresas, operadores y gobiernos regionales a adoptar prácticas de producción limpia, reciclaje, gestión eficiente del agua y reducción de plásticos de un solo uso en los principales circuitos turísticos del país.
El objetivo central es transitar desde un modelo extractivo de recursos hacia uno sostenible, donde el viajero no solo visite un área natural protegida o un sitio arqueológico, sino que contribuya activamente a su preservación.
Redefinir la experiencia de viajar en el Perú
El turismo ya no se mide únicamente por la cantidad de estampillas en el pasaporte o las cifras de visitantes en la portada de un informe. Hoy, la verdadera riqueza de un destino se calcula en la huella que deja en quien lo recorre y en el bienestar de la comunidad que lo custodia. Apostar por un turismo sostenible no es una alternativa opcional para el Perú, sino la única garantía de que las maravillas de nuestro patrimonio continúen vivas, generando orgullo, empleo y futuro para las próximas generaciones.




