El gas licuado de petróleo (GLP), conocido popularmente como balón de gas, es la fuente de energía principal en millones de hogares peruanos gracias a su accesibilidad, eficiencia y versatilidad para cocinar, calentar agua y más.
Sin embargo, persisten mitos comunes sobre el GLP que generan miedo innecesario o, peor aún, llevan a prácticas riesgosas que aumentan la posibilidad de accidentes domésticos.
Karen Zapana, jefa de Seguridad y Medioambiente de Limagas, comparte información clara y confiable para aclarar estos mitos frecuentes y promover un uso seguro del balón de gas en el hogar. Conocer la verdad ayuda a prevenir fugas, explosiones y otros incidentes.
El gas GLP tiene olor por naturaleza → Mito
Verdad: El GLP en su estado puro es inodoro e incoloro. El olor característico (similar a huevo podrido) se añade artificialmente mediante un odorizante como medida de seguridad obligatoria. Esto permite detectar rápidamente cualquier fuga y actuar de inmediato: cerrar la válvula, ventilar y no encender fuego ni interruptores.
Los balones de gas explotan fácilmente → Mito
Verdad: Un balón de gas GLP en buen estado, correctamente envasado, almacenado en posición vertical y lejos de fuentes de calor, no explota por sí solo. La mayoría de accidentes se deben a factores evitables: balones deteriorados o vencidos, instalaciones defectuosas (mangueras rotas, reguladores no certificados), exposición directa al sol o fuego, o manipulación inadecuada.
El GLP es más costoso que la electricidad → Mito
Verdad: En muchos hogares peruanos, el GLP resulta más económico a largo plazo. Su alto poder calorífico significa que se necesita menos cantidad para cocinar o calentar comparado con la electricidad. Además, los precios del GLP suelen ser más estables que las tarifas eléctricas variables.
El GLP no requiere mantenimiento → Mito
Verdad: Como cualquier fuente de energía, el balón de gas y su instalación necesitan revisiones periódicas. Verificar válvulas, mangueras, conexiones y reguladores evita fugas, mejora la eficiencia y reduce consumos innecesarios. Un mantenimiento simple y responsable marca la diferencia en seguridad y ahorro.
Todos los balones de gas son iguales → Mito
Verdad: No todos cumplen los mismos estándares. En Perú, existe un alto porcentaje de balones adulterados o informales que no pasan controles de calidad. Siempre elige proveedores formales con sellos de seguridad, válvulas certificadas y procesos controlados de envasado. Revisa el precinto, la fecha de fabricación y evita balones con daños visibles.
Contar con información confiable sobre GLP y cuestionar mitos es clave para reducir riesgos en casa. Optar por empresas formales, instalar en lugares ventilados, no almacenar balones en espacios cerrados y educar a la familia sobre qué hacer en caso de olor a gas son prácticas básicas que protegen a todos.




