Las noches suelen cambiar cuando un adulto mayor pasa a formar parte del hogar. Levantarse varias veces para ir al baño, el temor a una caída o las interrupciones provocadas por la incontinencia urinaria son situaciones frecuentes que afectan tanto a la persona mayor como a quienes la cuidan.
En el Perú, esta realidad alcanza a millones de familias. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 44,6 % de los hogares peruanos tiene al menos una persona mayor de 60 años, una cifra que pone sobre la mesa la importancia de crear rutinas que favorezcan un descanso seguro y reparador.
En este contexto, los expertos de Plenitud comparten una serie de recomendaciones para mejorar la rutina nocturna y contribuir a un descanso más tranquilo tanto para los adultos mayores como para sus familiares y cuidadores.
Dormir bien también es una forma de cuidar la salud
El descanso nocturno cumple un papel fundamental durante el envejecimiento. Especialistas en geriatría advierten que dormir pocas horas o tener un sueño interrumpido de forma constante puede aumentar el riesgo de depresión, deterioro cognitivo, enfermedades cardiovasculares y caídas durante la noche.
Por ello, adoptar hábitos sencillos antes de dormir puede marcar una diferencia importante tanto para el adulto mayor como para sus familiares y cuidadores.
Tres hábitos que ayudan a descansar mejor
1. Mantener horarios fijos para dormir
Acostarse y levantarse todos los días a la misma hora ayuda a regular el reloj biológico y favorece un sueño más profundo y reparador.
También es recomendable preparar el dormitorio para el descanso: reducir la iluminación, mantener una temperatura agradable, evitar ruidos y limitar el uso de celulares, televisores u otras pantallas antes de dormir.
2. Cuidar la alimentación durante la noche
Lo que se consume en las últimas horas del día también influye en la calidad del sueño. La Sociedad Americana de Geriatría recomienda evitar el exceso de líquidos después de las 7:00 p. m., ya que esto puede aumentar los episodios de nocturia, es decir, la necesidad de levantarse varias veces para orinar durante la noche.
Asimismo, reducir el consumo de alimentos muy salados, picantes o con cafeína durante la cena puede favorecer un descanso continuo.
3. Elegir una protección nocturna adecuada
Un informe de la clínica chilena Las Condes señala que tres de cada diez personas mayores de 65 años en Latinoamérica presentan pérdidas involuntarias de orina, una condición que puede alterar el descanso y afectar la calidad de vida.
Para estos casos, utilizar productos de protección nocturna de alta absorción puede ayudar a disminuir las interrupciones durante la noche y brindar mayor comodidad y seguridad.
Un reto para las familias peruanas
El envejecimiento de la población hace que cada vez más hogares peruanos asuman el cuidado de un adulto mayor. Frente a esta realidad, establecer rutinas nocturnas saludables no solo favorece un sueño reparador, sino que también contribuye a proteger la salud física y emocional tanto de los adultos mayores como de quienes los acompañan en su cuidado diario.
Pequeños cambios, como respetar horarios de descanso, cuidar la alimentación antes de dormir y contar con soluciones adecuadas para la incontinencia urinaria, pueden marcar una gran diferencia para disfrutar de noches más tranquilas y mejorar la calidad de vida de toda la familia.




