Más de 1.7 millones de peruanos adultos se identifican con una orientación sexual distinta a la heterosexual, según la II Encuesta Nacional de Derechos Humanos. Sin embargo, para muchos de ellos, especialmente quienes viven fuera de Lima, participar en las celebraciones del Mes del Orgullo sigue siendo un desafío por la distancia geográfica o la falta de espacios de visibilidad en sus localidades.
Ante esta realidad, surge “La Marcha que Conecta”, una propuesta que busca unir a la comunidad LGBTIQ+ de todo el país con la Marcha del Orgullo de Lima, que se realizará este 27 de junio.
¿Cómo funciona la iniciativa?
A través de la tecnología, personas de diferentes regiones podrán enviar mensajes, testimonios o historias en video (de máximo 30 segundos) que serán proyectados en pantallas gigantes instaladas en el carro alegórico principal de la marcha. De esta manera, sus voces y rostros formarán parte de la celebración en la capital, aunque estén físicamente lejos.
Esta acción busca descentralizar el Orgullo y recordar que los derechos, la visibilidad y la celebración no deben depender del lugar donde se vive.
“El Pride es, ante todo, un espacio de conexión humana. Queremos que la distancia geográfica deje de ser una barrera y se convierta en un motivo de unión”, señala Kiara Prevost, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de APROPO.
La Marcha que Conecta representa un paso importante hacia una celebración más inclusiva y representativa del Orgullo en el Perú, donde todas las voces del país puedan sentirse parte de un mismo movimiento, sin importar dónde residan.




