Hay conversaciones que inspiran, pero hay otras que sacuden. En el marco del Mes de la Mujer, el encuentro “Liderazgo femenino y conexiones que generan impacto: el valor de los espacios de encuentro para impulsar proyectos e industrias”, organizado por nhow Lima reunió a tres mujeres que han construido trayectorias sólidas y también han aprendido —a punta de intuición, errores y decisiones valientes— que el camino propio rara vez es el más fácil, pero sí el más auténtico.
La protagonista fue Meche Correa, quien, fiel a su estilo dejó una de las frases más comentadas del conversatorio: “Si hubiera hecho caso a los demás, nunca habría hecho nada”. Diseñadora, artista e investigadora, Correa habló de intuición, de riesgo y de esa capacidad —tan poco enseñada— de confiar en una misma incluso cuando el entorno duda. “No hay edad para hacer lo que a uno le apasiona”, agregó, recordando que las decisiones más importantes suelen venir acompañadas de incertidumbre.
Junto a ella, Denisse Mac Cubbin, directora ejecutiva del Buró de Convenciones de Lima, y Sofía Martínez, directora de la Fundación Dr. Sonrisas, pusieron sobre la mesa un tema que se repitió a lo largo de la conversación, que nadie llega lejos sola. “Muchas de las oportunidades nacen de la capacidad de juntarse”, señaló Mac Cubbin, mientras que Martínez lo resumió sin rodeos: “Ningún proyecto se sostiene solo”.
Más que un panel, la conversación giró en torno a algo que hoy cobra cada vez más valor, la construcción de comunidad. Compartir experiencias, aprender de otras mujeres y generar redes reales dejó de ser un “plus” para convertirse en una herramienta clave de crecimiento. Porque si algo quedó claro es que colaborar potencia ideas, abre caminos que, de forma individual, tomarían mucho más tiempo en construir.
Detrás de este tipo de encuentros hay una apuesta clara por generar espacios donde las conversaciones importan. Minor Hotels, a través de nhow Lima, viene impulsando este tipo de iniciativas que combinan diseño, cultura y networking en un mismo lugar, convirtiendo cada evento en una experiencia que deja ideas dando vueltas.
Al final, entre frases, risas y reflexiones, quedó una sensación compartida, crecer también es atreverse. A decir que no, a cambiar de rumbo, a juntarse con otras mujeres y, sobre todo, a no hacerle caso a todo el mundo. Porque a veces, como bien dijo Meche, ahí empieza todo.




