La menopausia es una transición natural, un nuevo capítulo en la vida de toda mujer que, aunque trae consigo cambios hormonales, no tiene por qué ser sinónimo de malestar. En el Perú, las estadísticas del INEI son claras: más del 50% de mujeres entre los 48 y 49 años ya pasaron por este proceso, lo que resalta la importancia de abordarlo con información y mucho cariño propio.
Sabemos que los sofocos, los cambios de ánimo y la sensación de un metabolismo más lento pueden ser retadores. Sin embargo, la clave para transitar esta etapa con energía está en algo que tenemos a la mano todos los días: nuestra alimentación.
El rol clave de la nutrición según los expertos
A mitad de este camino, es vital entender qué sucede internamente. Saby Mauricio, directora de Nutrición y Dietética de la Universidad Norbert Wiener, nos explica que la disminución de estrógenos no es solo un tema reproductivo, sino que impacta directamente en nuestra composición física.
“La disminución de los estrógenos favorece el incremento de la grasa visceral y la pérdida de masa muscular, lo que aumenta el riesgo cardiovascular y la fragilidad ósea. Por ello, la alimentación cumple un rol clave en la calidad de vida. Esta etapa no solo debe abordarse para aliviar síntomas, sino como una oportunidad para prevenir enfermedades”, señala la especialista.
Los nutrientes que se convertirán en tus mejores aliados
Para seguir las recomendaciones de los expertos y mantenerte fuerte, tu dieta debe priorizar estos cuatro pilares:
- Calcio y Vitamina D: Fundamentales para proteger tus huesos y evitar la fragilidad ósea.
- Proteínas de calidad: Tus mejores aliadas para mantener la masa muscular y un metabolismo activo.
- Fibra: Presente en legumbres y granos, ideal para el sistema cardiovascular y una buena digestión.
- Complejo B y Vitamina C: Esenciales para apoyar el sistema nervioso y mejorar el estado de ánimo.
Hábitos que transforman: Más allá del plato
Llevar una alimentación basada en frutas, verduras y grasas saludables (como la palta o frutos secos) ayuda a reducir los famosos sofocos y a controlar el peso. Pero recuerda que el bienestar es integral: reducir el azúcar, la sal y el alcohol, junto con actividad física regular y un buen descanso, son el complemento perfecto para combatir la irritabilidad y la falta de concentración.




